El Gobierno reconoce que las personas mayores o con discapacidad pueden tener la consideración de personas consumidoras vulnerables en determinadas relaciones concretas de consumo
Dos millones de personas mayores de 65 años, un grupo de riesgo frente a la pandemia, pasaron el confinamiento en soledad, lo que agravó su situación de aislamiento personal, así como las dificultades de asistencia.
La noticia ha despertado numerosas muestras de apoyo entre los vecinos que se han interesado por la situación de los comerciantes y por el futuro de un mercado que forma parte de la vida cotidiana del barrio.