Vuelve a casa por Navidad


Juan Carlos I ha presentado ante Hacienda una declaración para regularizar su situación fiscal por las tarjetas opacas según ha publicado el El País. Los movimientos de estas tarjetas se ubican entre los años 2016, 2017 y 2018. Es decir, tras la abdicación del emérito, lo que significa que ya no gozaba de la protección constitucional que le hace imputable por cualquier delito


El monarca emérito que tuvo que salir de España forzosamente por la Casa Real, aunque esta no la quiera reconocer, pretende fiscalizar sus movimientos con la Agencia Tributaria. Un escrito que ya ha llegado a Hacienda y que está estudiando y que en los próximos días se sabrá si Hacienda lo acepta o por el contrario lo rechaza.
La regulación fiscal que solicita Juan Carlos I, es la que se refiere a las tarjetas opacas que el mismo rey emérito y otros familiares que usaban con fondos del empresario mexicano Allen Sanginés-Krause, personaje que está siendo investigado por la Fiscalía del Tribunal Supremo.
Queda fuera de esta regularización los negocios que el monarca tuviera fuera de España, el documento que se presenta está incompleto en donde no se trata ni cuestiona dichos negocios.
prensaldia.com es un periódico para tomar posición, opinar y participar
Si quieres publicar artículos, fotografías o vídeos, envía el material junto con tus datos a [email protected], el material será moderado y publicado. ¡Participa!