Producto de los veloces e increíbles cambios, las dudas nos hacen girar vertiginosamente nuestra cabeza, como si estuviéramos sentados en un “carrusel digital”, siendo el desconcierto el que nos lleva a arrebatar la sortija del “por siempre jamás”…
La noticia ha despertado numerosas muestras de apoyo entre los vecinos que se han interesado por la situación de los comerciantes y por el futuro de un mercado que forma parte de la vida cotidiana del barrio.