

No he podido pasar por delante sin sentir mucha pena. Pena por las mujeres que lucharon para que Orcasur tuviese un mercado, pena por las personas que permanecieron con sus negocios hasta no poder más, pena por las personas que lucharon para que ese espacio se adaptase a las necesidades de los nuevos tiempos. Pena.
Pero tendremos un centro logistico (otro más) para la policía (que suerte, no?) porque ya tenemos mucho comercio en el barrio y muchos espacios sociales, culturales, educativos, de ocio.... (más suerte).
Es el ejemplo de lo que queremos, lo que dejamos hacer, que los espacios mueran por inactividad para que, a quien corresponda, pueda instalar la actividad que responda a sus intereses. Y yo me pregunto: ¿en algo coincide con los nuestros?
Y siendo sincera, siento rabia. Quizás la rabia que sentiría mi Padre al ver como una máquina se come literalmente el espacio en el que él veía un proyecto novedoso, distinto..., en el que los mayores fuesen parte activa de nuestro barrio.
Pues nada Padre, con estos mimbre haremos nuevos cestos.






Between the 14th Dalai Lama and Jeffrey Epstein: How many more unspeakable secrets remain hidden from the public?


El tamaño de la franja de Gaza es similar a la ciudad de Málaga


¿Por qué no nos preguntan sobre la guerra en Ucrania, el rearme , la energía nuclear...?













