En concreto, en la Comunidad de Madrid preocupan “dos agrupamientos en Torrejón de Ardoz, el primero con el caso que aún no sabemos su origen y un colectivo religioso evangélico que permanece aislado”.
La noticia ha despertado numerosas muestras de apoyo entre los vecinos que se han interesado por la situación de los comerciantes y por el futuro de un mercado que forma parte de la vida cotidiana del barrio.