50 años aprendiendo

El colegio público Nuestra Señora de la Fuencisla celebra su cincuenta aniversario.
Almendrales14/09/2026 Adrián Molina Carpintero

Colegio-Publico-Nuestra-Senora-de-la-Fuencisla

e8c65e0b-5b8e-4439-a712-c19998b19970 Un reportaje de  Adrián Molina Carpintero

Respiro. La nostalgia apedrea a la nula experiencia de quien escribe estas líneas, de quien camina por estos pasillos y recuerda, recuerda tanto que incluso se olvida de cualquier cosa que le rodee. Me es imposible redactar con objetividad sobre un lugar que admiro con cariño, sobre un lugar que me ha visto crecer. El colegio público Nuestra Señora de la Fuencisla celebra su cincuenta aniversario.

Nuestro barrio y nuestro sistema educativo están de celebración. El Fuencisla sopla cincuenta velas, por donde han pasado muchísimas generaciones en esas aulas. Quien informa ingresó en el centro porque su padre había sido alumno del CEIP Fuencisla. El colegio se inauguró en el curso 1977/1978 y ha visto pasar a cerca de 23.000 chavales que se han formado entre estas paredes. Actualmente, en el curso 2026/2027, el colegio cuenta con casi 500 niños.

Primera-planta-hacia-las-aulas
Primera planta hacia las aulas - Adrián Molina

Vuelvo a respirar. Paseo hasta la puerta del colegio. Veo niños emocionados por volver a ver a sus amigos, a madres y padres charlando sobre la vuelta al cole y a gran parte del personal que hace posible que los alumnos estén en las mejores condiciones. Me detengo y me freno en seco a contemplar el edificio, tratando de congelar el tiempo, queriendo enfrentar al inexorable paso de los años. Ese golpe melancólico vuelve a agitarme. Hace no tanto estaba riéndome de cómo se calentaban mis zapatillas talla 36, preocupado por si quedaba poco para volver a recluirme en el privilegio que supone el aprendizaje. Sonó demasiado pronto la sirena, por lo menos para mí.

 Mientras los niños entran al centro, charlo un poco con los padres. La curiosidad pregunta el porqué de elegir este centro sobre los otros 29 que hay en el distrito. Algunos contestan por cercanía con sus hogares, otros responden que por ser público y que su programa educativo les parecía “atractivo”. Otros entrevistados aluden también a la calidad del profesorado.

Unos padres también nos cuentan cómo sus hermanos mayores ya estaban en el Fuencisla. Una madre menciona que lo mejor del colegio es “tener el horario continuo y no partido” y por “tener referencia de otros padres”. Uno de los padres preguntados sostiene que lo mejor que tiene el centro es “la integración” y una madre añade “los tratan de forma muy cercana, conocen a todos los niños”. Un grupo de madres considera un aspecto a mejorar los espacios para hacer eventos, “necesitamos un lugar grande para celebrar graduaciones o cosas así y un gimnasio más grande, ahora lo hacemos en el comedor, y no es suficiente”. 

Comedor-y-lugar-donde-se-celebran-eventos-en-el-Fuencisla
Comedor y lugar donde se celebran eventos en el Fuencisla - Adrián Molina

Por fin entro y, de repente, como si de un cuento se tratase, rejuvenezco doce años. Inmediatamente busco mi orla colgada en la pared y aquel golpe del que hablaba al inicio me remata. Debo despertarme del K.O. para poder saludar a Andrea, la directora del colegio. El edificio ha cambiado mucho. Por ejemplo, la entrada al comedor está decorada con dibujos infantiles que financió el AMPA, “queremos dar un aspecto más familiar, que invite a los niños a venir al cole”, declaraba la dirigente.

Entrada-al-comedor-del-Fuencisla
 Entrada al comedor del Fuencisla - Adrián Molina

Andrea también responde al tema de la falta de espacios: “ahora están construyendo un centro cultural aquí al lado, trataremos de hacer ahí eventos como la graduación, por ejemplo”. Nacho, el profesor de educación física, sobre el gimnasio, mantiene que “se ha luchado mucho para mejorarlo”, añade también que “aquí con los de quinto y sexto es complicado hacer alguna cosa”.

Cuando era alumno, el centro en verano se convertía en un asador donde era complicado concentrarse entre las gotas de sudor que bailaban sobre la frente. Ahora el Fuencisla ha instalado toldos en zonas por el patio. Sin embargo, el Fuencisla en sus aulas ha conseguido disponer de ventiladores en el techo y tienen además pingüinos que cedió la junta municipal. En la escuela infantil cuentan con aires acondicionados instalados, cuidando el bienestar de los más pequeños. “Es una mejora muy significativa, pero no es suficiente cuando hacen 40 °C, hace falta mucho presupuesto para la climatización del colegio, pero es mejor con ventiladores”, declaraba Andrea.

Aula-de-la-escuela-infantil
Aula de la escuela infantil - Adrián Molina

El sector de la educación salió y saldrá en toda España a las calles por el sentimiento de abandono que consideran tener. Bien lo sabe el AMPA del Fuencisla, que se unió a las protestas y huelgas por el calor en las aulas. A mediados de junio de este año, las familias vistieron de rojo como forma de protesta contra la ausencia de medidas por parte del Ayuntamiento.

Nino-con-paraguas-reivindicativo-contra-el-calor-en-las-aulas

En estas quejas se fotografiaron paraguas donde se podía leer el siguiente mensaje: “el calor no me inspira, me derrite”, en relación con las palabras del concejal de Cultura del PP en Madrid, “el calor puede ser una fuente de inspiración”. Los problemas no se quedan ahí. En 2016, el director del colegio por aquel entonces, Pedro Martín, reclamaba que las instalaciones eran insuficientes para el alumnado. La nostalgia no solamente te golpea, también te hace comparar.

Presentar al colegio como algo “perfecto” se alejaría del periodismo para disfrazarse de propaganda. Mi experiencia es individual; a la interpretación de quien me lea se adecuará más o menos a la realidad. Ahora bien, para la realización de este reportaje se han recogido diferentes y variados testimonios de muchísimas personas que han formado, de alguna manera, parte de la vida del Fuencisla.

El-huerto-del-Fuencisla
El huerto del Fuencisla - Adrián Molina

Suspiro. Al observar las fotos de la orla, decido contactar con algunos excompañeros de mi “quinta”. Uno de ellos me relata que lo mejor es la sensación de integración del alumnado.

En diciembre de 2025, el CEIP Fuencisla recibió una acreditación por “centros sostenibles”, otorgada por el programa Red de Centros Sostenibles del Ayuntamiento de Madrid. En mayo de este año, el Fuencisla fue premiado en la modalidad ciudadana de “VEN A LEER CONMIGO”, donde los alumnos utilizan la lectura para estrechar lazos.

El colegio cuenta con una dinámica muy necesaria: actúa como centro de escolarización preferente TEA con su aula “Abrazos”, que integra a los alumnos con trastorno del espectro autista. Durante la visita al colegio, en las zonas comunes había pequeños carteles que ayudan a los niños del Fuencisla, “comedor”, “teatro”, “toca la puerta antes de entrar”. Estaciones que hacen mejorar aprendiendo el comportamiento en según qué espacios.

Hablando con Héctor, exalumno del Fuencisla, ambos revivimos divertidos momentos que compartimos durante la realización de la Ópera como Vehículo de Aprendizaje (LÓVA). Este proyecto hacía que una de las dos clases de quinto de primaria llevase a cabo su propia obra de teatro, simulando desde la creación de una empresa teatral hasta la asignación de roles dentro de la ficticia empresa, que, según Héctor, “era una manera de aprendizaje que enseñaba a coordinarse entre compañeros a la par que ves el mundo” y concluye: “es una de las mejores formas de enseñar”.

El CEIP Fuencisla cuenta con otros proyectos educativos Ubuntu, donde los escolares de diferentes colegios cantan en grandes coros en un auditorio con una orquesta profesional. Fuencismedia, una dinámica que trata de acercar a los “peques” a los medios de comunicación. Radiofuencisla, que busca ayudar a mejorar la expresión oral de los alumnos que participan con una pequeña radio colegial.

Pared-en-el-Fuencisla-en-la-que-se-anuncian-proyectos-como-LOVA
Pared en el Fuencisla en la que se anuncian proyectos como LOVA - Adrián Molina

Otra exalumna agradece el nivel de inglés con el que salió del Fuencisla. Al escuchar esto, evoco el pasado sentado en el pupitre tratando de entender un idioma que hasta el día de hoy se me complica. Entrevisté a otro de los alumnos que han pasado por el colegio cuando el centro cumplía su 25 aniversario. José Manuel declara que cuando él estaba en clase “no había tanta preocupación por ser bilingüe”, pero que se alegraba de que eso hubiera cambiado. El inglés en el Fuencisla está muy presente. En el último grado escolar, en el centro se celebran los exámenes de Cambridge KET (A2) y PET (B1), que hace posible que los alumnos puedan obtener estas certificaciones.

Me cruzo con el conserje, curiosamente también llamado José. No es nuevo, lleva desde 2008 en el centro. Él ha visto, desde su puesto, “generaciones enteras de alumnos con sus respectivos padres y madres”. El portero —quizás también golpeado por la nostalgia— recuerda aquellos años con cariño: “para mí fue una época muy buena”, declaraba para Prensaldia.

Sin embargo, José también reflexiona: “Antes el colegio era muy familiar respecto a todo, con el paso del tiempo han ido apareciendo más normativas y protocolos que, aun siendo necesarios, han cambiado la forma de estar en el colegio”. Entiende también que “con los tiempos que corren, donde los padres tienen que trabajar los dos, hace que el AMPA haya perdido ese contacto más familiar” que antaño el Fuencisla tenía. “Un avance necesario por el bien de la comunidad educativa”, pero alejado de ese ambiente del que hablaba. “Esto no es negativo, es el paso del tiempo (...) al colegio siguen viniendo niños y niñas con sonrisas que te alegran la vida, dentro y fuera del Fuencisla”, mantiene.

Como antes se ha mencionado en este reportaje, los problemas parecen estancados en el tiempo. El portero también critica que “para mejorar el centro hacen falta más personal y menos alumnos, ¿te suena, verdad?, proteger la educación pública como se debe”. Estas cuestiones parecen también ir de la mano con las generaciones que pasan por el Fuencisla.

Respiro. Escribir sobre el Fuencisla es un reto donde transcribo mis memorias. Ahora, a las pizarras de toda la vida las acompañan pantallas digitales que facilitan la labor docente. El colegio se moderniza. Una de las aulas de informática, donde compartía ordenador con mis amigos, ahora ha sufrido un lavado de cara total: Sobran los portátiles cuando antes faltaban medios.

Aula-de-informática-del-Fuencisla
Aula de informática del Fuencisla - Adrián Molina

Prensaldia pudo contactar también con otro exdirector del colegio. Pedro había dirigido el Fuencisla desde el curso 97/98 tras estar seis años dando clase como profesor de educación física en el propio centro. El exdirigente se emocionaba tanto al preguntarle sobre el colegio que él mismo decía “¡parece que estoy escribiendo mis memorias, cuando quieras escribir un libro del cole cuenta conmigo!”

“El Fuencisla tiene algo especial, los profesores y el personal laboral cuando entran, no se quieren ir si los sabes gestionar bien (...) yo he pasado 30 de los 35 años de servicio en el Fuencisla y mira que he pasado por momentos difíciles, pero el cole tiene ese algo especial que te retiene y te identifica con el colegio y te anima a seguir”, continúa Pedro. “A mí me animaban a seguir los niños que se esforzaban por aprender, las familias que siendo humildes reconocían el trabajo que hacemos los profesores, el claustro se mantenía unido firme ante las adversidades”, sentencia.

Enfermeria-a-tiempo-completo-del-colegio
Enfermería a tiempo completo del colegio - Adrián Molina

Pedro dice estar “satisfecho” con el trabajo obtenido. Cree que lo que mejor hizo y se puede hacer es fomentar “la educación en valores sobre todo en los relacionados con la integración, socialización, ayuda y respeto”. También entiende que “el esfuerzo y el trabajo como medios para conseguir el éxito” “nada sale gratis”, concluye.

Vuelvo a respirar. Me impactó más de lo que creía ver tan cambiado el centro. Antes de salir del Fuencisla, pasamos por la cocina del colegio. Andrea nos cuenta que “todo se hace casero y todo se hace aquí, que se cocine absolutamente todo en el Fuencisla es una maravilla”. Última parada, la biblioteca, una renovada biblioteca que se adapta gracias a las mesas plegables: “si es un cuentacuentos, si es un taller, si es un intercambio de libros, es un espacio polivalente”. El Fuencisla cuenta con el programa “Accede” que presta los libros de las asignaturas a las familias hasta el final de cada curso, a excepción del “activity book” de inglés. Este programa es una ayuda económica a todas las familias del cole.

Biblioteca-del-Fuencisla
Biblioteca del Fuencisla - Adrián Molina

Me despido de la directora y salgo del colegio. Durante todo el recorrido, el paseo ha sido un camino intenso de memoria y nostalgia. Respiro y suspiro. Vuelvo pensando en todo lo que he visto, en cómo aquel colegio había sido la explicación para muchas cosas que soy ahora. El golpe de melancolía me mantenía hasta ahora una resaca emocional inquieta, casi nerviosa. Suspiro, pero esta vez no por recordar, sino por tranquilidad. Alivia pensar que un sitio donde tantísimo has vivido está en tan buenas manos. Medio centenar de años aprendiendo, enseñándonos. El Fuencisla es un gran pilar del tejido social del barrio de Usera. Escribiendo con retrospectiva, tratando de evitar el apego que le tengo al protagonista de lo que escribo, la historia del colegio refuerza la idea de: algo se estará haciendo bien si llevan tantos años en pie.

Solo queda agradecer a los profesores que forman, a los trabajadores que mantienen el Fuencisla, a todos aquellos que antes, ahora o después cuidan con cariño el centro. Queda aplaudir la vocación indispensable de quienes pasan tantas horas con nuestros pequeños.

Tocará felicitar a quienes hacen que “nuestros pequeños” muchos años después se sigan acordando del Fuencisla. Felicidades y gracias por acompañar tantas generaciones, por educar en la integración, por lo que es el Fuencisla para Usera.

Respiro. No he dejado de hacerlo para evitar emocionarme. Respiro mientras escribo, lo que alguna vez fue mi cole. 

Te puede interesar
Lo más visto
Sigue nuestras noticias desde tu correo todos los miércoles y sábados