Una biografía muestra como un thriller la vida de Lula y cita el apoyo de Alberto Fernández

Cultura - Libros 08 de diciembre de 2021 Por TELAM
La biografía "Lula", de la editorial Companhía das Letras, enlaza dos momentos clave de la trayectoria del líder más popular de la historia de Brasil.
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Líder en ventas y boom editorial en la recta final de 2021 en Brasil, la biografía del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva escrita por el periodista Fernando Morais destaca en uno de sus capítulos la visita y el respaldo que le dio el presidente Alberto Fernández cuando estaba en prisión en Curitiba, en 2019.

La biografía "Lula", de la editorial Companhía das Letras, enlaza dos momentos clave de la trayectoria del líder más popular de la historia de Brasil: la detención en 1980 durante la dictadura militar, como sindicalista, y la de 2018, ya expresidente, por la Operación Lava Jato, cuya instrucción fue considerada ilegal por la corte suprema.

En los dos momentos, y en otros, al lado de Lula estuvo Morais, tal vez el biógrafo número uno de Brasil, que pese a que tenía libre acceso a la vida cotidiana del fundador del Partido de los Trabajadores (PT), no le mostró al biografiado el texto antes de ser publicado.

El libro por momentos tiene velocidad de thriller, como en el capítulo que narra las negociaciones entre Lula, sus asesores y aliados ante el pedido de captura del exjuez Sergio Moro

"Alberto Fernández abandonó una campaña dificilísima en la Argentina para venir a Curitiba en su nombre y el de su vice, Cristina Fernández de Kirchner, a visitar a Lula, incluso sabiendo que el viaje era una gran excusa para sus adversarios de la derecha. Vino y ganó la elección", escribe Morais en un trecho del primer capítulo.

Una fotografía de Alberto Fernández con una gorra con la inscripción 'Lula Livre" (en portugués) ilustra el libro, donde están citados también el Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel y el líder social Juan Grabois, quienes también viajaron a Curitiba.

El libro por momentos tiene velocidad de thriller, como en el capítulo que narra las negociaciones entre Lula, sus asesores y aliados ante el pedido de captura del exjuez Sergio Moro.

Incluso hay revelaciones como que la policía federal infiltró "militantes" dentro del búnker de Lula que transmitían en vivo por video todo lo que ocurría dentro del sindicato de metalúrgicos, convertido en polo de resistencia al pedido de captura.

O cuando la policía enviada por Moro allanó el departamento de Lula y dejó un grabador de espionaje -detectado en una posterior barrida- en medio de un sillón para registrar las conversaciones entre el expresidente y su esposa Marisa Leticia Rocco, fallecida en 2017.

Lula revela en el libro que tras el golpe de 1964 en Brasil, cuando tenía 18 años, en la fábrica donde trabajaba apenas se hablaba de política, y todos pensaban que los militares iban a solucionar los problemas

Amigo de Lula, exsecretario de Cultura de la ciudad de San Pablo, Morais contó las vidas de Paulo Coelho, Olga Benario y el zar de los medios Assis Chateubriand, además de ser uno de los brasileños que más sabe sobre la revolución cubana.

Otra referencia a la Argentina en el capítulo 1 de "Lula" es el consejo que su abogado histórico Eduardo Greenhalgh da a Lula el 7 de abril de 2018, antes de pactar su entrega, de seguir el camino del exilio como hizo Juan Domingo Perón tras haber sido derrocado en 1955.

"Yo soy inocente, no me voy al exilio, no saldré de mi país, que es más mío que de ellos", le dice Lula a Greenhalgh y a varios que le sugerían escapar hacia alguna embajada antes de caer en las garras de Moro y la Operación Lava Jato.

Un total de 580 días después, Lula dejó la prisión, y en marzo de este año las causas fueron anuladas por parcialidad del juez Moro, que, con su condena, dejó al expresidente fuera de la elección de 2018, siendo el favorito.

El libro también cuenta jugosos relatos de la formación política de Lula, tal vez el único líder de izquierda, fundador del mayor partido de izquierdas de América Latina, que no se politizó hasta pasados los 25 años, hasta entrar en la dirección del Sindicato de Metalúrgicos por presión de su hermano Frei Chico, un militante del Partido Comunista.

Un 'click' en la militancia de Lula se dio cuando estaba en Japón en el marco de la invitación a líderes sindicales que había organizado el sindicato de Toyota en 1975

Lula revela en el libro que tras el golpe de 1964 en Brasil, cuando tenía 18 años, en la fábrica donde trabajaba apenas se hablaba de política, y todos pensaban que los militares iban a solucionar los problemas.

El libro también apunta de dónde viene Lula para contar dónde ha llegado.

Lula nació en la miseria en el estado de Pernambuco, viajó en la parte de atrás de un camión con su mamá y seis hermanos hasta San Pablo escapando del hambre para vivir en favelas, casas inundadas y dedicar todo su salario a mantener la casa familiar.

Un 'click' en la militancia de Lula se dio cuando estaba en Japón en el marco de la invitación a líderes sindicales que había organizado el sindicato de Toyota en 1975.

Se tomó un avión el mismo día porque Frei Chico había sido detenido y torturado por la policía secreta del régimen y allí vio de cerca lo que no llegaba a las fábricas.

El libro de Morais también relata la tensión y las estrategias para evitar las detenciones de líderes sindicales que organizaban las huelgas en las fábricas del ABC paulista, el principal foco de resistencia a la dictadura. En 1980 Lula fue detenido y su figura fue elevada nacionalmente.

  
Lula nació en la miseria en el estado de Pernambuco.

A tal punto, que las huelgas tuvieron financiación de los sindicatos metalúrgicos alemanes, que mandaban dinero en efectivo a San Pablo, y el apoyo del cardenal Cláudio Hummes, uno de los principales asesores del papa Francisco y presidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía, quien, en el Gran San Pablo, se convertía en un soporte de los paros obreros alineado con el boom de la Teología de la Liberación.

"Fueron las primeras huelgas desde el golpe de 1964", apunta Morais y avanza en la elaboración del pensamiento de clase de Lula para pensar en fundar el PT, en 1980.

En una anécdota conocida pero con nuevos y jugosos detalles, Morais cuenta que Lula quería abandonar la carrera política tras haber salido cuarto en 1982 en las primeras elecciones para gobernador permitidas por el dictador Joao Baptista Figueiredo.

En un viaje a Cuba en 1985 a un Congreso sindical, Fidel Castro se entera de la presencia del brasileño y manda llamarlo para preguntarle cómo marchaba la construcción del PT en Brasil.

Ante la falta de optimismo de Lula, Castro le dijo, según Morais: "Lula, desde que la humanidad inventó el voto ningún obrero en ningún lugar del mundo recibió un millón de votos como ocurrió contigo. Escucha el consejo de alguien más viejo como yo, no tienes el derecho de abandonar la política, de hacerle eso a la clase trabajadora".

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