En cinco años estará lista la primera aspiradora espacial

Sociedad 11 de diciembre de 2019 Por Redacción
ClearSpace-1 tiene previsto retirar un trozo de cohete a la deriva en una misión prevista para 2025. Será la primera misión de la historia orientada a la limpieza del entorno espacial. En la órbita terrestre se han catalogado 22.000 objetos como desechos.
Primera misión de una aspiradora espacial, por ESA
- Fuente: ESA.

PRENSALDIA150
Si quieres publicar artículos, fotografías o vídeos, envía el material junto con tus datos a [email protected], el material será moderado y publicado. ¡Participa!

Después de cincuenta años lanzando objetos al espacio, la órbita terrestre empieza a saturarse de desechos. Ya se han catalogado unos 22.000 objetos considerados basura espacial, hay más de 2.000 satélites en funcionamiento y 3.000 fuera de servicio. Y los responsables de regular el tráfico espacial no tratan la amenaza como algo hipotético. Cada año, se gastan 14 millones de euros en desviar satélites para evitar choques, aunque la Agencia Espacial Europea (ESA) reconoce que el 99% de esos avisos son falsas alarmas.

Además de mejorar sus métodos predictivos, Europa ya planea la primera misión que sacará de órbita basura espacial. ClearSpace-1, una misión que deberá liderar la empresa suiza ClearSpace, tiene previsto su lanzamiento para 2025 y tendrá como objetivo retirar la etapa superior Vespa, un trozo del cohete Vega con el que la ESA lanza sus satélites que quedó abandonado a una altitud de entre 660 y 800 kilómetros en un lanzamiento de 2013. Su masa, de 100 kilogramos, es similar a la de un satélite pequeño y al tratarse de un objeto simple y resistente es un buen candidato para esta primera prueba. En el futuro, según explicaba la ESA en una nota, se buscarán capturas mayores y operaciones en las que se limpien varios artefactos.

El ClearSpace-1 se lanzará primero a una órbita inferior de 500 kilómetros de altitud, donde realizará algunos ensayos críticos y se pondrá a punto antes de ascender a su órbita final para encontrarse con su objetivo. Después de amarrarlo con sus cuatro brazos robóticos se lanzará contra la atmósfera para desintegrarse junto a su captura. En el futuro se intentará que el sistema sea reutilizable.

Los especialistas de la ESA y la NASA en basura espacial están convencidos de que la “única manera de estabilizar el entorno orbital es eliminando activamente los residuos de gran tamaño”, según ha afirmado Luisa Innocenti, responsable de la iniciativa Espacio Limpio de la ESA. En la actual situación, “aunque mañana mismo se detuvieran todos los lanzamientos al espacio, las proyecciones muestran que la población total de desechos orbitales seguirá creciendo, ya que las colisiones entre objetos generan nuevos desechos mediante un efecto en cascada”, ha añadido.

Te puede interesar

Prensaldia es un periodico digital colaborativo con noticias de hoy, lo mejor de la prensa digital