Causaron un baño de sangre en el país y dejaron centenares de heridos. Uno de ellos afectó un centro de telecomunicaciones, dejando el país sin Internet.
"Vivimos aquí, trabajamos aquí y nuestros hijos crecen aquí. Cuando una parte de España sufre, sentimos que también es nuestra responsabilidad aportar aquello que esté a nuestro alcance." dice organizadora Helena xia.