Sismólogos en el sur de Puerto Rico caminaron con cuidado por un pedazo de tierra que marca la ubicación de sensores recientemente enterrados que esperan les den las respuestas a una constante e inusual serie de terremotos en la región que ha atemorizado a los residentes.
La noticia ha despertado numerosas muestras de apoyo entre los vecinos que se han interesado por la situación de los comerciantes y por el futuro de un mercado que forma parte de la vida cotidiana del barrio.