En el níveo abandono del crepúsculo
donde el manto arropa la salvia
rebrota el origen.

En la añoranza del instante
el sentir se enfatiza,
parsimonia la vida
presagiando,
silencio

Protegiendo el árbol
mi cuerpo
entrañado en sus entrañas
concibe la luz del alba
gozo en la mañana

La sapiencia de su ser
preñando momentos
del crudo pero hermoso
trance
domeñando la oscuridad
velando hacia dentro

la luz.

Marijose.

DEJA UNA RESPUESTA

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.