Gerardo Femina

La organización humanista “Mundo sin guerras y sin violencia” de la República Checa ha enviado una carta abierta al gobierno de Venezuela y al gobierno checo. El comunicado enfatiza la importancia de respetar las recomendaciones y resoluciones de las Naciones Unidas.

Es interesante observar que se dio una gran cobertura mediática a la solicitud de los Estados Unidos de celebrar una reunión especial del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para reconocer a Juan Gerardo Guaidó como presidente temporal de Venezuela. Pero casi no hubo revelación de las noticias sobre el Consejo de Seguridad que el 26 de enero de 2019, en una reunión extraordinaria, no aprobó esta solicitud, de hecho, reconociendo a Nicolás Maduro como el presidente legítimo de Venezuela.

Posteriormente el Sr. Guaidó escribió una carta a Antonio Guterres, Secretario General de la ONU. El 31 de enero, el secretario Guterres respondió que la Secretaría General no tiene la función de reconocer a los gobiernos, ya que esta es tarea de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad.

Una vez más, las Naciones Unidas reiteraron que, desde el punto de vista del derecho internacional, el único interlocutor es el Presidente Maduro.

En oposición a las recomendaciones de la ONU, la República Checa, junto con la mayoría de los países europeos, reconoció al llamado “autoproclamado” Juan Gerardo Guaidó como presidente temporal de Venezuela.

En el comunicado de Mundo sin guerras y sin violencia se afirma que, si realmente las preocupaciones fueran las condiciones de vida del pueblo venezolano, entonces la respuesta coherente sería eliminar inmediatamente las sanciones económicas. ¡El sufrimiento de la gente no puede ser usado como una herramienta para chantajear a los gobiernos!

Crisis venezolana, respetar las decisiones de las Naciones Unidas

Expresamos nuestra solidaridad y nuestra cercanía con el pueblo venezolano en este difícil y peligroso momento. Estamos preocupados por la dirección que podrían tomar los eventos y por el riesgo de conflictos armados que podrían desencadenarse por los últimos eventos ocurridos y la autoproclamación de Juan Gerardo Guaidó.

Al mismo tiempo, hacemos un llamado al gobierno venezolano y a su legítimo presidente, Nicolás Maduro, para que se comprometan a no responder a las provocaciones con violencia y a continuar resolviendo el conflicto por todos los medios diplomáticos disponibles.

Condenamos toda forma de interferencia externa contra el estado soberano de Venezuela y la práctica odiosa, establecida por las grandes potencias económicas y militares, para exacerbar los conflictos presentes en el país, para eliminar los vértices e indirectamente tomar el control de los recursos.

Nos disgusta el intento obvio de manipular la opinión pública a través de la falsificación de información, a través de la creación de noticias sin ningún fundamento apoyándose en los derechos humanos y la democracia como un instrumento para apropiarse de los recursos de un país. El hecho de que esta estrategia sea implementada por países que apoyan financiera, militar y estratégicamente a los estados que violan y pisotean los derechos humanos y democráticos más básicos, como Arabia Saudita, por ejemplo, solo hace que todo sea aún más grotesco. Finalmente, la posición adoptada por la mayoría de los países europeos frente al derecho internacional nos disgusta.

Condenamos la posición del gobierno checo que, en contradicción con la ONU y sin respetar el derecho internacional, ha reconocido a Juan Gerardo Guaidó como presidente temporal de Venezuela.

Pedimos al gobierno checo que aliente todas las vías posibles para una solución no violenta de la crisis y en esta dirección apoye los esfuerzos de México, Uruguay y el Vaticano y, por lo tanto, respete las decisiones de las Naciones Unidas.

Mundo sin guerras y violencia