La organización civil Quadrature du Net informó que en mayo del año pasado presentó una serie de quejas colectivas, que contaban con el apoyo de 12 mil personas, contras las grandes empresas hegemónicas de internet, las GAFAM (Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft.

Las quejas tienen que ver con el funcionamiento de los servicios Youtube, Google Search y Gmail de Google, IOS y su mega-cookie de Apple, Linkedin de Microsoft, Facebook y Amazon.

En mayo de 2018 había entrado en vigor el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), en octubre la Comisión Nacional de Informáticas y las Libertades (CNIL) europea había consideradas legítimas las quejas presentadas.

En Irlanda, la CNIL de ese país fue designada “autoridad principal” para las denuncias que involucren a Apple, Facebook y Microsoft, puesto que estas empresas tienen sede en ese país de sus actividades en Europa. La denuncia contra Amazon está asentada en Luxemburgo y al no tener Google sede en territorio europeo, fue la CNIL francesa la que se consideró competente para investigar la denuncia.

Para evitar que las empresas elijan plantarse en países que les ofrezcan no proteger las libertades de la ciudadanía, el RGPD estipula que se cree un sistema de cooperación entre todos los CNIL europeos.

Esta semana la CNIL francesa plasmó su primera resolución sobre una de las quejas de la organización, pero también una queja paralela presentada por nuestros amigos de NOYB (None of your business), por la que sanciona a la empresa estadounidense a pagar una multa de 50 millones de euros por la publicidad que utiliza en el sistema operativo Android, que no cumple con el RGPD en vigor.

Lamentablemente, la sentencia solo se refiere a esta pequeña porción de la denuncia, no habiendo emitido opinión sobre el targeting publicitario impuesto en Youtube, Gmail y Google Search en violación del consentimiento de los usuarios.

La CNIL culpa a Google de no obtener un consentimiento explícito al crear una cuenta Android. Lo que no contempla es el forzamiento que recibe el usuario al no tener otra alternativa que aceptar las condiciones de la empresa.

Si bien la cifra de la sanción parece importante, equivale a cuatro horas del volumen de negocios que maneja la empresa y el tratamiento parcial, no hace a lugar a los reclamos con argumentos más sólidos.

A esto se suma que la CNIL francesa transferirá su investigación y sus resoluciones a la CNIL irlandesa, ya que desde ayer, Google estableció su sede europea en Irlanda.

Tanto para Quadrature du Net como para otras organizaciones, se teme que este traslado ralentice todas las investigaciones, ya que la CNIL irlandesa tiene una capacidad de trabajo muchísimo menor que la francesa y además deberá absorber todas las denuncias del continente no solo contra Google, sino también contra Microsoft, Facebook y Apple.

Hasta el momento, Google no ha respondido a la sanción exigida por la CNIL francesa. Se trata de una victoria mínima de la sociedad civil, pero es una primera muestra de que se puede enfrentar a los oligopolios de la red.