Seguro que más de una vez has oído hablar de negligencia médica, ya que, el número de casos de estos errores sanitarios en España en los últimos años ha sido realmente elevado.

Aunque, la realidad es que la cantidad de casos de negligencias médicas al año probablemente sea mucho más elevado de lo que pensamos, debido a que no existen cifras oficiales al respecto y en muchas ocasiones no se denuncian por la dificultad de llevarlas a la vía judicial con éxito.

Antes de definir lo que es una negligencia médica, Santiago Escalas, del bufete Sierra Abogados de Mallorca, nos explica que “lo primero diremos es que la actuación médica no está sujeta a resultado, por lo que este no le es exigible al facultativo que nos trata, si bien, sí le es exigible utilizar los medios adecuados, de la forma adecuada y respetar una serie de pautas”. Es decir, el mero hecho de que un tratamiento no funcione no significa que el médico o profesional sanitario responsable haya cometido algún tipo de error.

¿Qué es una negligencia médica?

Una negligencia médica es un error sanitario que causa daño físico o psicológico al paciente debido a un procedimiento médico hecho desde el desconocimiento o imprudente.

Concretamente, los motivos que pueden desembocar en una negligencia médica, según el abogado especialista en Derecho Sanitario Santiago Escalas van “desde la impericia del propio médico por una mala actuación en la intervención o un mal diagnóstico por no utilizar los médicos adecuados, a una imprudencia por exceso de confianza, una prescripción errónea de medicamentos, tardanza en realizar un diagnóstico o una asistencia urgente, o inclusive, y siendo el aspecto más desconocido, por la omisión de informar debidamente al paciente de los riesgos, procedimientos y alternativas del tratamiento”.

¿Cómo actuar ante una negligencia médica?

En primer lugar, se recomienda reclamar la historia clínica del paciente (siempre tutelado por un abogado especialista). Tras ello, llegamos al punto más complejo que es demostrar que las consecuencias de un error corresponden efectivamente a una negligencia médica, ya que en España habitualmente no se reconocen muchos de los casos.

Para demostrarlo, los bufetes de abogados trabajaran con profesionales médicos y peritos, y como apuntan desde Sierra Abogados, “el primer paso es detectar a tiempo esa negligencia e iniciar la reclamación, pues existen plazos que cumplir“.

Una vez resuelto lo anteriormente explicado, existen tres vías diferentes para reclamar la negligencia médica ante la justicia: la vía penal, la vía de la responsabilidad civil y la vía contencioso – administrativa.

Mediante la vía civil se busca exclusivamente la compensación económica y suele reservarse para los casos de menor gravedad. Se trata de un procedimiento más caro pero en el que se ha registrado mayor eficacia.

La vía penal es habitual para negligencias médicas más graves (incluidos los fallecimientos), ya que, además de la compensación económica puede conllevar también penas de prisión para el profesional o centro médico responsable. Es la vía más rápida y económica.

La otra posibilidad es la contencioso – administrativa, que sirve exclusivamente cuando se trate de un centro de salud publico o semipúblico (se reclama la responsabilidad de la administración, no del personal médico). Se trata de una vía muy lenta y poco frecuente para la que se necesita un procurador y el pago de varias tasas judiciales.

El deseo de hacer justicia por parte del paciente y el asesoramiento de un buen abogado especialista pueden ser las claves para lograr el éxito en la reclamación de la negligencia médica y así reparar, en la medida de lo posible, los daños que se hayan ocasionado.

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