Las responsabilidades y riesgos asociados al ejercicio de una actividad profesional o empresarial son múltiples, y estos pueden afectar a los propietarios de una empresa, a sus presidentes o directores generales y a cualquiera que tenga representación legal para ellos.

La protección del patrimonio responde a la necesidad de las personas y sus grupos familiares de asegurar sus posesiones y protegerlos de los riesgos relacionados con el ámbito personal, familiar, profesional y empresarial, es decir, de los acontecimientos que puedan producirse en cualquier momento y en cualquier ámbito de la vida. También garantizan la protección de los riesgos relacionados con los acontecimientos  de índole natural, social, político, y económico.

El ahorro es una excelente medida preventiva

Si una persona puede ahorrar algo al final del mes, hay muchas maneras de administrar ese dinero. Desde soluciones de cuentas hasta inversiones en valores o acciones. La variedad del mercado es enorme en todos los sectores y el control de todas las oportunidades requiere cierta formación, incluso de un profesional. Por fortuna, actualmente existen expertos en el área que ofrecen soluciones y recomendaciones efectivas respecto al ahorro.

El ahorro selectivo de activos comienza con la división de participación en ahorros en contribuciones a corto, mediano y largo plazo. Dependiendo de la necesidad de seguridad, es aconsejable realizar una inversión en estas aportaciones de ahorro de forma rentable. La perseverancia vale la pena, ya que las mayores posibilidades de obtener un beneficio con la inversiones se dan al comenzar temprano y elegir un horizonte temporal lo más largo posible, esta es una excelente alternativa para la protección del patrimonio.

Según los expertos en el área, las personas podrían solventar con sus ahorros hasta el 70% de los imprevistos financieros urgentes que se dan en muchos proyectos de inversión.  

La importancia del asesoramiento

La protección de los bienes es importante porque permite el cuidado preventivo de los bienes personales o familiares. A menudo generados a lo largo de muchos años por una o más generaciones, que, de no existir dicha protección, en caso de acontecimientos imprevistos o aleatorios, podrían quedar gravemente comprometidos o incluso ser destruidos en un instante si no se cuenta con la planificación pertinente.

El asesoramiento o la consultora financiera están en manos de un profesional en el área. Se trata de un consultor cualificado, con competencias especializadas y amplia experiencia y conocimientos interdisciplinarios. Es capaz de sensibilizar a las personas, asistiéndolas en el proceso de mapeo de sus recursos e identificando sus necesidades y prioridades específicas, definiendo junto con ellas los objetivos a perseguir, las áreas de riesgo y los eventos desde los que proteger y activar.

Esto también es posible con la colaboración y coordinación de otros profesionales pertenecientes a las distintas áreas específicas implicadas, y, desde luego, de la mano con los deseos y requerimientos del posible inversor o ahorrador (indistintamente de que este tenga experiencia sólida en el área o no).

¿Por qué es mejor prevenir?

La protección del patrimonio y previsión patrimonial deben buscarse lo antes posible mediante soluciones financieras, ya que son un requisito fundamental para cualquier inversor, que a menudo se ven inducidos erróneamente a subestimar la importancia y la urgencia, sin valorar adecuadamente la gravedad de los riesgos a los que están expuestos y la forma imprevista y abrupta en la que pueden aparecer.

Una vez identificada y definida la estructura familiar, los objetivos de las personas que la integran, los flujos de renta, los bienes a proteger en sus diferentes componentes y las áreas de riesgo de las que protegerse (con referencia a una pluralidad de instrumentos jurídicos disponibles), los expertos en soluciones financieras identifican las mejores estrategias para asegurar la administración y la transferencia de los bienes personales y familiares, ya sea en el tiempo presente o en futuro.

El seguimiento posterior es también esencial en relación con los objetivos. Estos objetivos pueden cambiar con el tiempo, como el uso que se les da a los instrumentos jurídicos utilizados, ya que también pueden cambiar las leyes y reglamentos nacionales, regionales e internacionales. Además, de que puede existir alguna clase de reajuste en las preferencias o demandas del inversor.

La jubilación

Un error común de los inversores más jóvenes es que no pierden el tiempo pensando en la jubilación, ya que quieren simplemente vivir el momento financiero sin pensar en el futuro. Según los expertos, cuando la mayoría de personas llegan a la edad de pensar en su planificación de jubilación suelen decir “si alguien me lo hubiera dicho antes”.

La verdad es que quien comienza primero el proceso de ahorro será el ganador, ya que la previsión siempre cosecha los mejores frutos financieros. Los jóvenes acumularían un capital suficiente si invirtieran sistemáticamente el 10? sus ingresos en la previsión para la jubilación. Con una buena reserva financiera de la mano con la correcta asesoría, el inversor se asegura una larga vida de acuerdo a sus elecciones de crecimiento del patrimonio en materia de jubilación.  

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