El Tribunal Supremo cambió su criterio y determinó que sean los bancos, y no los clientes, los que deben abonar los impuestos sobre actos jurídicos documentados por la constitución de hipotecas, asestando un nuevo golpe a las entidades españolas, que caían en bloque en bolsa tras conocerse el fallo.

“(La sentencia) concluye que no es el prestatario el sujeto pasivo de este (…) impuesto en las escrituras notariales de préstamo con garantía hipotecaria sino la entidad que presta la suma correspondiente”, dijo el alto tribunal en un comunicado, refiriéndose a una sentencia fechada el 16 de octubre y conocida el jueves.

Aunque el Supremo no determinó desde cuándo pueden ser compensados los clientes, la legislación española permite a los contribuyentes reclamar a las autoridades fiscales los impuestos de los últimos cuatro años, lo que abre la puerta a una oleada de reclamaciones.

El inesperado fallo judicial supone un nuevo varapalo para las entidades bancarias, que aún están lidiando con otra sentencia que les obliga a devolver todas las cantidades cobradas de más por las cláusulas suelo declaradas nulas, que el Banco de España estimó inicialmente en unos 4.000 millones de euros.

La banca española se vio gravemente afectada por el estallido de la burbuja inmobiliaria a finales de 2007 y las hipotecas continúan siendo una parte importante de sus balances, especialmente para las entidades centradas en el mercado doméstico.

Tras conocer el fallo, todos los bancos cotizados en España cedían con fuerza: Bankia y Sabadell caían más de un 5 por ciento cada una, al igual que Unicaja, seguidas de otra caída superior al 4 por ciento en Bankinter y del 3,3 por ciento para Caixabank.

Los dos grandes bancos, BBVA y Santander, caían un 1,6 por ciento y un uno por ciento, respectivamente.

En su nueva sentencia, el Tribunal Supremo interpreta que es el banco el único interesado en que se eleve escritura pública de la hipoteca ya que sólo “mediante dicha inscripción podrá ejercitar la acción ejecutiva y privilegiada que deriva la hipoteca”.

La sentencia ha contado con un voto particular discrepante, que aboga por mantener el criterio anterior.

El Banco de España no dio el jueves estimaciones sobre los posibles costes para los bancos, mientras que la asociación española de banca AEB dijo que la sentencia se refiere a una cuestión tributaria y añadió que los bancos no han recibido ninguna cantidad de sus clientes por este concepto.

La AEB añadió que, a partir de esta sentencia, los bancos cumplirán con el nuevo criterio establecido por el tribunal.

Los analistas dijeron que es difícil calcular el coste de esta sentencia para los bancos, porque este impuesto varía en función de cada comunidad autónoma.

La asociación de consumidores Adicae dijo que hasta 8 millones de clientes podrían verse afectados por la sentencia.

Los bancos españoles podrían terminar pagando entre 1.700 millones de euros y 10.000 millones, según analistas.

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