Las muertes infantiles en accidentes de tráfico se podrían reducir gracias a las sillas a contramarcha

0
2482

El pasado año 2017, el número de niños muertos en nuestras carreteras fue de 21. El uso de las sillas a contramarcha es hasta 5 veces más seguros que las tradicionales y podrían haber evitado el 50 % de esas muertes.

Según las estadísticas de tráfico, en nuestro país, las muertes de niños en carretera rondan entre la veintena y treinta. Muchas de ellas, por no llevar silla de seguridad y otras, por la magnitud del impacto. Si pasar por una funeraria en Málaga es un tema trágico, este factor se multiplica cuando hay niños de por medio.

Ahora, gracias a la tecnología se ha podido comprobar en emuladores de accidentes de tráfico, que las sillas a contramarcha son más hasta 5 veces más eficientes a la hora de absorber un impacto, ya que la silla recibe más cantidad de esa energía. Además, la cabeza y el cuerpo del menor, están mejor alineados durante el impacto, y el tórax recibe menos presión por el cinturón, en comparación con la colocación tradicional en el sentido de la marcha.

Muchos pediatras y centros de fisioterapia ya están recomendando este tipo de sillas entre padres, cada día más conocidas en nuestro país gracias a los escandinavos, pioneros en esta nueva herramienta de seguridad vial y gracias a empresas comprometidas con las sillas a contramarcha en Málaga, como Babyboom Family, que desarrolla campañas y talleres para instruir a padres primerizos o que desconocen esta tecnología.

Más datos sobre las sillas a contramarcha

Así, que poco a poco, la medida de orientar la silla al sentido inverso de la marcha, y utilizar materiales de alta calidad en las sillas reduce y protege la zona más sensible al impacto: el cuello, cosa que pasa con las sillas en la posición normal, que el arnés retiene el cuerpo, pero deja el cuello libre, admitiendo la sacudida tras el golpe. Cosa que no sucede el sentido opuesto.

“El cuerpo de un menor de 4 años, tiene poco que ver con el de un adulto. Entre otras muchas diferencias, su cabeza supone un 20-25% de su peso, mientras que en un adulto alrededor de un 6 %, lo que la convierte, en caso de impacto, en un proyectil lanzado a una gran aceleración” comentó para El Mundo, Marta Erill.

Por lo que tenemos que entender que, lo que puede ser un latigazo cervical en un adulto, para un niño, puede significar una lesión irreversible o la muerte.

Nunca olvidar cumplir con la normativa de seguridad

Pero no hay que olvidar que las recomendaciones básicas, como no coger el coche bajo el consumo del alcohol, cumplir con las señales de velocidad, no distraerse con el móvil… son el pilar fundamental para una conducción segura que minimizaría la cifra de muerte en carretera.

También, hay que recalcar que las revisiones, los cambios de pieza, y el buen mantenimiento de nuestro vehículo, será una inversión en seguridad. Al igual, que fijarnos en qué vehículos disponen de más sistemas de protección o seguridad, a la hora de la compra un coche. Todo suma.

Y como siempre nos han dicho nuestras madres: “No corras, lo importante es llegar” pero más aún, cuando en el asiento de atrás van niños. Seamos consecuentes y cumplamos las normas de tráficos por el bien de todos.