No todos los negocios son perfectos. En ocasiones llegan a ocurrir situaciones y acontecimientos que incluso pueden llegar a poner en riesgo la vida o salud física tanto de los trabajadores, como de los clientes o cualquier persona particular. Es por esto que se debe tener muy en cuenta la importancia de calcular las indemnizaciones empresariales por daños, aún si se cuenta con un plan de previsión para reducir al mínimo los accidentes.

De esta forma, se deben tener diferentes aspectos en cuenta en el momento de realizar el cálculo de las indemnizaciones y contar con el capital necesario.

Lucro cesante y el daño emergente

Existen diferentes conceptos que están sujetos a las leyes de indemnizaciones y que muchas veces se clasifican según el daño ocasionado por la empresa, aunque existen dos principales, los cuales se le debe poner más atención, como es el daño emergente y el lucro cesante.

El daño emergente se define como un valor que es igual al daño o perjuicio que ha sufrido una persona o empresa. Es decir, dependiendo de las condiciones de los bienes que hayan sido dañados, estos deberán ser reemplazados o reparados por un valor equivalente.

También es importante conocer que es lucro cesante. Este se define según el código civil como el beneficio que se ha perdido en consecuencia del daño ocasionado. Es un poco más exigente y difícil de exigir, ya que suele estar representado por situaciones y acontecimientos difícilmente demostrables. Ambos conceptos suelen ser los más importantes cuando se realiza una exigencia de responsabilidad civil por daños ocasionados por una empresa, estos deben estar sumados al cálculo de la indemnización.

En ocasiones, se requerirá de la participación de un profesional abogado especialista en indemnizaciones. De esta forma, él evaluará las situaciones que requieran de un derecho a indemnización para posteriormente realizar una valoración correcta de ambos conceptos.

Motivos por las cuales exigir una indemnización por daño emergente o lucro cesante

Tanto como el abogado personal como el representante legal de la empresa deben ser conscientes de que los motivos sean válidos, algunos de ellos son:

  • Que existan pruebas que demuestren la existencia del daño.
  • Para exigir lucro cesante se debe establecer una relación con el daño causado y reunir las pruebas suficientes para ello.
  • La indemnización debe ser obligatoriamente cuantificada económicamente.

Cálculo de indemnizaciones empresariales por daños

Una vez definido y expresado correctamente los conceptos de daño emergente y lucro cesante se procede a realizar el cálculo de indemnizaciones empresariales por daños.

Básicamente, la indemnización por daño emergente debe cubrir los gastos físicos y materiales que requiera la víctima en sí. Pero no solo eso, también debe incluir las pérdidas que pueden ocasionarse en el futuro debido a este accidente. A esto se le conoce como daño emergente futuro. Una diferencia entre el lucro cesante y daño emergentes que este último está incluso mejor delimitado y más definido, sin embargo, también puede incluir algunas circunstancias en el tiempo que deben ser indemnizadas en el futuro.

Un ejemplo de esto, es cuando el daño afecta directamente a la salud de una persona. El daño emergente en la indemnización debe cubrir el gasto de los hospitales, de la medicina, las dietas que debe cumplir, las operaciones, entre otras cosas como el alojamiento de los familiares en caso de que vivan lejos, etc. El daño emergente a futuro debe cubrir los gastos posteriores como son las terapias físicas, psicológicas, entre otros.

La importancia de tener un interim manager en la empresa

En ocasiones, los pagos de indemnizaciones por daños en empresas suelen presentarse cuando existe algún tipo de crisis dentro del negocio, especialmente cuando no se tiene una inversión más segura, instalaciones o herramientas adecuadas, ya que estás cuestan mucho dinero.

Es por esto que muchas de las empresas acuden al interim management, que consiste en contratar a un agente externo que pueda encontrar una salida apropiada a la crisis para generar mejores instalaciones e ingresos a la empresa. Un interim manager suele tener mucha experiencia, ya que sus servicios suelen ser contratados por cierto tiempo, lo que le da la oportunidad de trabajar para varias empresas, por lo que es un profesional que cuenta con los conocimientos necesarios para hacer frente a todo tipo de situaciones.

Contar con un interim también tiene muchos beneficios, ya que ellos conocen un poco más cuáles son esas estrategias que mejor funcionan para abrirle paso a la empresa a un nuevo mercado, especialmente cuando se desea no solo salir de una crisis, sino también globalizar los servicios. Un interim puede ayudar a organizar un plan de negocios confiable y ajustado a las necesidades de la empresa para comenzar de nuevo o hacer que crezcan las ventas.

De esta forma, la empresa puede recuperar más rápidamente esos gastos producidos por indemnizaciones y prevenir casos similares a futuro.

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