La combinación de belleza, salud y protección

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Las gafas son accesorios diseñados estratégicamente para mejorar la calidad visual. En muchos casos se emplean para corregir ciertas patologías, disminuir el avance de afecciones o prevenir la degeneración ocular. Forman parte del vivir diario de muchas personas.

Las de sol, son complementos perfectos y tienen un papel significativo en la protección de la vista. Durante años han sido incorporadas como parte de la vestimenta, a la vez que aportan elegancia y estilo. Combinar estos elementos reportará muchos beneficios a la zona más sensible del cuerpo, los ojos.   

La elección más idónea

Existen múltiples modelos que satisfacen las demandas de este preciado artículo, en el momento de elegir, es indispensable considerar la calidad del producto. Las gafas de sol Persol se muestran con diversos tipos de anteojos, fabricados de tal manera que contribuyen a evitar los daños irreversibles que se originan por la exposición prolongada a los rayos ultravioleta.

En este punto, es oportuno evaluar los siguientes aspectos:

  • Las gafas fotocromáticas se adaptan a la transición de la luz, ya que se gradúan de manera automática, de acuerdo a la intensidad de la iluminación.
  • La selección dependerá en buena medida de la utilidad que se le dará, los niveles de radiación varían de un lugar a otro.
  • La polarización suministra mayor definición visual.
  • Es necesario reconocer el filtro apropiado, ya que el color de la lente no define el nivel de protección.
  • Ajuste acorde a las características del rostro (nariz, ojos, pestañas), la comodidad es lo primordial.

Se recomienda que la adquisición de de gafas de sol sea realizada con vendedores especializados. De nada sirve invertir cierta cantidad de dinero en un accesorio bonito pero que no cumpla con las medidas de protección, por lo que es vital dedicar tiempo a examinar con cuidado los pros y los contras de cada compra.

¿Por qué usar gafas de sol?

No es un capricho usar gafas de sol, de hecho es una de las principales recomendaciones de los especialistas oftalmólogos. Durante el verano, la luz solar se intensifica y la inadecuada protección acarrea peligros significativos. Las lesiones más frecuentes son inflamaciones en el iris y la córnea, así como, la detestada conjuntivitis.

Algunos efectos crónicos están asociados a la intolerancia a ciertos grados de luz. La exposición excesiva y el avance de la edad pueden producir la degeneración macular, enfermedad inoperable. En otros casos, aparecen manchas en el globo ocular que disminuyen la visión, y tienden a convertirse en cataratas.

Todas estas patologías se pueden evitar, o al menos minimizar las probabilidades, al incorporar en la indumentaria los anteojos de sol.

Al igual que los problemas asociados a la piel, las personas de ojos claros son más susceptibles. El cáncer epidérmico, por lo general inicia alrededor de los párpados.  

Sin lugar a dudas, la protección ocular debe ser tomada en conciencia por todos los seres humanos. Dar por sentado este hecho, da lugar a lesiones graves e irreversibles.

Gafas de sol atrayentes

En el pasado, las gafas de sol eran poco llamativas con diseños nada agraciados. Hoy en día, eso ha cambiado, están elaboradas en distintos materiales, colores y tamaños, para todos los gustos.

Se adecúan a cada rostro y favorecen el ocultamiento de ciertas imperfecciones o defectos que no se quieren exhibir, están tan bien pensadas, que suavizan algunas facciones. Usar gafas de sol añade más personalidad y glamour, se ha comprobado que incrementa el líbido.  

En algunos casos, han sido usados por artistas para conservar el anonimato, pasar desapercibidos y evitar que sus ojos sean vistos por otros, como bien reza el dicho “los ojos son la ventana del alma”, cubrirlos evita revelar determinados sentimientos internos.

Independientemente del uso que se les dé, el más importante es la relación que guardan con la salud. No tienen que ver sólo con la estética, sino también con evitar la pérdida de la agudeza visual que proviene de la exposición a los rayos ultravioleta. Eludir altos niveles de resplandor es posible gracias al uso constante de gafas de sol.