La asesoría jurídica siempre es necesaria

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La familia es el fundamento más importante para el desarrollo de cualquier sociedad. En ella nacen las relaciones parentales y se consolidan principios y valores de distinta naturaleza. Dado que cada cabeza es un mundo, es inevitable que aparezcan desacuerdos, que dificultan la máxima armonía entre sus miembros.

La tendencia natural de los seres humanos es buscar el beneficio propio. Ésta es una de las principales razones por las que se creó la estructura jurídica en el campo familiar. Su propósito es establecer los principios que rigen determinadas acciones, con el fin de favorecer la justicia y equidad de los involucrados.

¿Por qué contratar a un abogado de familia?

Cuando se conforma una familia, se espera que esta dure para siempre. Lastimosamente, a veces ocurre que con el paso de los años, surgen ciertos factores que afectan hasta a las parejas más estables. Los conflictos familiares se hacen presentes y los lazos se fracturan de manera inevitable.

Resulta casi imposible conocer en profundidad todos los aspectos legales implícitos ante cualquier situación. Para esto, existen profesionales especializados y conocedores de las leyes, ya que como abogados de familia están capacitados para solucionar cualquier dificultad y actuar en defensa de los intereses y derechos de sus contratantes, de modo confiable y eficaz.

Razones más comunes

Existen múltiples razones por las que se hace necesario la contratación de expertos en materia legal:

  • Las sucesiones, testamentos y herencias familiares.
  • División y liquidación de bienes de la comunidad conyugal, después de divorcios o separaciones.
  • Las extensas batallas vinculadas con la custodia de los hijos menores de edad, tutelas o patria potestad.
  • Pensiones alimentarias y económicas.
  • Incumplimientos de acuerdos previos.
  • Reformas o impugnación de medidas.
  • Incapacitación civil.
  • Violencia doméstica.
  • Adopciones, inmigraciones u otros.

Sea cual sea la causa, los consultores en esta área, procuran conseguir objetividad, justicia y paz, sumado al establecimiento de acuerdos que disminuyan los efectos nocivos de cualquier contienda.

Aspectos a considerar

Un buen abogado de familia tiene especializaciones que lo acreditan con una comprobada trayectoria profesional, conserva el contacto directo con sus clientes y son discretos con los asuntos íntimos de éstos. De igual modo, asume compromisos y sugiere lo más idóneo para todos, promueve la mediación entre las partes y no así la generación de mayores conflictos, siempre ajustado a la ley.

La cualidad que debe resaltar, es la capacidad de discernir soluciones globales a corto, medio y largo plazo. Medir las consecuencias de cada decisión y presentar panoramas favorables o desfavorables según sea el caso.

Los clientes se sienten a gusto siempre que la comunicación es fluida y constante. Estar al tanto de cada paso que se da durante el desarrollo del proceso legal, disminuye los niveles de ansiedad e incertidumbre, por otro lado, la puntualidad y flexibilidad en los horarios de atención repercuten en el bienestar general.  

En los juicios, audiencias u otros, demuestran habilidades verbales y escritas, en las que predominan sus conocimientos técnicos argumentativos, y las palabras acertadas y persuasivas. Son pacientes ante los retrasos que puedan ocurrir, agilizan papeleos oportunamente y evidencian orden en la ejecución de cada uno de los procedimientos. La defensa de los intereses de sus representados, es la prioridad ante cualquier tipo de operaciones.  

Estos abogados gozan de mala fama mundialmente, y han sido catalogados como timadores en muchas ocasiones. Para evitar ser víctimas de fraude es prioritario detectar aquellos impostores que se las han ingeniado para estafar a más de uno.

Asesores en acción

La presencia de problemas dentro del núcleo familiar es más común de lo que muchos imaginan. Las relaciones interpersonales son complejas y en muchas ocasiones precisan de asesores que faciliten la resolución de estas diferencias.

Superar cualquier desafío dentro del círculo familiar resulta mucho más sencillo ante la presencia de especialistas facultados para dirigir los asuntos, acorde con las estipulaciones legales. Es preciso considerar las dificultades que se presentan alrededor de la conciliación entre dos o más personas cuando cada uno cree tener la razón.

En este punto, los abogados de familia marcan la diferencia y actúan en favor de separar las emociones de los involucrados y proceder en conformidad con los esquemas contemplados en el marco jurídico vigente.