Recaudaron más de 350 mil euros en tiempo récord, pero ahora han tenido que devolverlos. Contaba Kate McClure que Johnny Bobbitt la encontró desesperada junto a su coche en la salida de una autopista interestatal cuando se dirigía a Filadelfia. Se había quedado sin gasolina y no sabía qué hacer, allí, tirada en medio de la carretera. Ni siquiera llevaba dinero encima, pero encontraría a un curioso salvador. Eso, o una historia lacrimógena con la que apelar a la sensibilidad de los internautas y colarse en su bolsillo.

“Johnny se sienta al lado de la carretera todos los días con un cartel en la mano. Me vio y supo que algo iba mal. Utilizó sus últimos 20 dólares para asegurarse de que pudiera volver a casa segura”, contaba la joven de 27 años en la página de GoFundMe que abrió para ayudar (presuntamente) a aquel sintecho que le había salvado la vida. El hombre de 34 años, se acercó a ella y le pidió que se quedara dentro del vehículo con el seguro echado. Al cabo de un rato, regresó con una garrafa con gasolina.

Con el dinero que pensaba recaudar, McClure decía que le gustaría ayudar a Johnny a alquilar un apartamento, comprar un vehículo y cubrir sus gastos de entre cuatro a seis meses para que el ex militar y ex bombero pudiera empezar de cero. Aunque su propósito inicial era conseguir 10 mil dólares, la colecta se disparó hasta los 350 mil en muy poco tiempo.

Ahora, la plataforma de crowdfunding se ha visto obligada a devolver el dinero a los más de 14 mil donantes y tanto el sintecho como la pareja que gestionó la petición se enfrentan a cargos de robo y estafa. La policía sospechó cuando McClure y su novio empezaron a gastar dinero a expuertas. Habían conocido a Bobbitt un mes antes en un casino.

Los estafadores de una historia falda y de “lágrimas”. Foto: El Mundo.

(Tomado de El Mundo)