Albert Einstein viaja a las profundidades del universo y gracias a él podemos conocer las estrellas de neutrones, agujeros negros super-masivos y colisiones de galaxias y supernovas

Escuchamos hablar de las ondas gravitacionales, ¿Qué son? oscilaciones del espacio-tiempo provocadas por fenómenos que dicen son catastróficos como la fusión de dos agujeros negros.

¿Y que es un agujero negro?

Hasta hace relativamente poco tiempo, eran puras conjeturas las que afirmaban que resultados de ecuaciones del campo de la Relatividad General, constituían los mismos agujeros negros, pero todavía hasta hace apenas unas dos décadas eran pocos los astrónomos y científicos que creían que los agujeros negros pudiesen existir.

Hoy se ha llegado a la conclusión de que los agujeros negros no sólo existen, sino que son incluso abundantes en el Universo. Nuestra propia galaxia en la que habitamos, la Vía Láctea, muy posiblemente contiene en su interior un enorme agujero negro que está actuando como centro motor de la galaxia.

La existencia de las ondas gravitacionales, no ha sido probada empíricamente.

Los detectores de ondas gravitacionales nos permitirán ver fenómenos que no pueden verse mediante otros tipos de observatorios y podrían incluso desvelar información sobre el origen y la evolución del universo. Proyecto llamado pulsar Timing Array.

Otra forma de detectarles es midiendo pequeñas irregularidades en la luz que nos llega de pulsares que son los objetos astrofísicos más precisos que se conocen. Proyecto Fastforward science

Agujeros de gusano y viajes en el tiempo

El puente Einstein-Rosen

En el año 1935, Einstein publicó que teóricamente, se podría conectar dos regiones diferentes del espacio-tiempo a través de un túnel que podía servir como atajo

Ahora nos tocaría pensar un poco, ¿es posible construir un círculo que carezca de centro?

Si dibujamos o mejor aún construimos en arcilla un elemento como el que aquí mostramos e intentamos “mirar” no en dos, ni en tres dimensiones, si no en cuatro, podríamos ver que este objeto carece de centro. El círculo superior en realidad es un círculo sin centro, al igual que el círculo inferior.

Lo que describieron Einstein fue una solución matemática conocido como agujero de gusano, conocido como puente Einstein-Rosen.

El puente Einstein-Rosen describe esencialmente una “conexión”, por así llamarla, entre dos regiones separadas de espacio-tiempo, las cuales pueden estar separadas a distancias astronómicamente enormes. Se abriría la posibilidad de realizar cosas con las que sólo sueñan en estos momentos los escritores de ciencia-ficción.

Como no soñar con viajar de un punto a otro a velocidades mucho mayores que la velocidad de la luz (aunque en realidad no estaríamos viajando a la velocidad de la luz, sino que estaríamos tomando un atajo que nos permite acortar la distancia en el espacio-tiempo permitiéndonos llegar en poco tiempo a otro punto para el cual viajando directamente sin la ayuda de un agujero de gusano necesitaríamos de millones de años consumidos en el viaje.

Hay algunas ilustraciones que nos mostrarían las distintas posibilidades, no solo siguiendo una “línea recta”

Si se pudieran colocar agujeros de gusano entre varios puntos del Universo, podrían servir como portales, para viajar a otros universos, viajar al pasado e incluso al futuro. Algo muy apetecible y que al mismo tiempo incertidumbre.

Teniendo en cuenta que se tendría la capacidad de alterar lo que está ocurriendo en ese momento y por tanto alterar lo que está ocurriendo en el “ahora” e incluso en el futuro conocer a sus descendientes. Una máquina del tiempo con todas sus consecuencias.

Son todas teorías o hipótesis que nos llevarían incluso al hecho de que convivimos con diversos universos, y que al cambiar nuestro pasado, habría un universo en el que nuestra vida proseguiría su mismo curso, mientras que en el otro se alteraría.

En estudios posteriores a Einstein y rosen se llegó a la conclusión de que suponiendo que pudiera construirse agujero de gusano, sería tan sumamente inestable que se desinflaría nada más formarse, impidiendo siquiera que la luz pudiera recorrerlo.

Con el transcurrir de los años el físico Kip Thorne y Mike Morris, denostaron la posibilidad de atravesar agujeros negros, conocido como el agujero de gusano Morris-Thorne.

Matt Visser publicó en el año 1989 un libro “Lorentzian Wormholes” en el que explicaba que el atajo a través del agujero de gusano podría hacerse sin necesidad de tener que atravesar una región de materia.

Aún inaccesible para nuestros limitados recursos tecnológicos, aunque no se puede afirmar que existan ya agujeros de gusano que se estén formando espontáneamente en el universo cuya existencia desconozcamos o construidos por otras civilizaciones tecnológicamente mucho más avanzadas.

“Todo es posible” o mejor dicho “Nada es imposible”

Marijose.

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Me gusta escribir. Pasión por mis letras. Cerré algunos blogs y alguien muy cercano me convenció para llevar acabo aquello que quería. Algo nuevo, distinto. Mi nombre es Marijose. De momento solo plasmar aquello que mi alma o mi mente sienten en un determinado momento. Emociones o simples ráfagas que surgen, no descarto que sin darme cuenta se impregnen un poco de aquella poesía. Me gusta el blog .Gracias a aquellos que ya me siguieron anteriormente y los que ahora me leen La verdad, quería hacer algo distinto y por eso me cree una cuenta con otro perfil, pero ya veo que las letras delatan, sin duda al que escribe.

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