Mayo bate récords históricos de temperaturas y CO2 atmosférico en la Tierra

Ecología y medio ambiente 05 de junio de 2020 Por Redacción
Hoy se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente
temperaturas
- Anomalías de temperaturas en mayo de 2020 en el mundo y en Europa | Imagen: C3S/ECMWF

El mes pasado fue el mayo más caluroso jamás anotado y alcanzó el pico más alto nunca registrado de concentraciones de dióxido de carbono (CO2) en la atmosfera de la Tierra, según destacó este viernes la Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia de la ONU especializada en el tiempo, el clima y el agua.
La OMM indicó que esos datos resaltan la necesidad de acción en el Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra este viernes, puesto que las causas y los indicadores del cambio climático han alcanzado nuevas cotas. “Mayo de 2020 fue el mayo más cálido registrado, según un conjunto de datos reconocido internacionalmente. Los niveles de dióxido de carbono en una estación de observación de referencia también establecieron un récord", sentenció.

El secretario general de la OMM, Petteri Taalas, deseó que las cuestiones climáticas estén incluidas en los programas de recuperación social y económica tras el coronavirus. "Hay una oportunidad para comenzar a doblar la curva en los próximos cinco años", apuntó.

Taalas destacó que la desaceleración industrial y económica provocada por el Covid-19 "no es un sustituto de una acción climática sostenida y coordinada" para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Debido a la larga vida útil del CO2 en la atmósfera, no se espera que el impacto de una caída en las emisiones conduzca a una reducción de las concentraciones de CO2 en la atmósfera.

TEMPERATURAS

Mayo de 2020 fue el mayo más cálido jamás registrado, según el Servicio de Cambio Climático de Copérnico (C3S), implementado por el Centro Europeo para Pronósticos Meteorológicos a Medio Plazo en nombre de la Comisión Europea. Fue 0,63ºC más caluroso que la media de ese mes entre 1981 y 2010.

En mayo hizo especialmente más calor de lo habitual en partes de Siberia, donde estuvieron hasta 10ºC por encima del promedio. Las temperaturas sobrepasaron bastante los valores normales en el oeste de Alaska, la zona de los Andes que limita con Chile y Argentina, y las regiones de la Antártida occidental y oriental. También fue un mayo más caloroso de lo normal en el oeste de América del Norte, el extremo norte y el sur de América del Sur, el sudeste asiático y el noreste, el centro y el suroeste de África.

Por el contrario, hizo más frío de lo que es costumbre en la mayor parte del centro y este de Canadá, el este de Estados Unidos, el sur de Brasil y partes del sur de Asia y Australia.

La primavera boreal estuvo marcada por temperaturas muy anómalas sobre Siberia, que alcanzaron cerca de 10°C por encima de la media en los tramos inferiores de los ríos Ob y Yenisei (noroeste de la región), donde hubo una ruptura temprana del hielo fluvial.

DIÓXIDO DE CARBONO

Por otro lado, las concentraciones de CO2 en la atmósfera medidas en la estación de Mauna Loa (Hawái) alcanzaron en mayo un pico estacional de 417,1 partes por millón (ppm), que es la cifra mensual más alta jamás registrada, según científicos de la NOAA (Administración Nacional Atmosférica y Oceánica) y el Instituto Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego, ambas instituciones en Estados Unidos.

Mauna Loa es la estación más antigua de observación del CO2 atmosférico. Las concentraciones de CO2 están sujetas a fluctuaciones estacionales y regionales. El máximo estacional generalmente ocurre temprano en la primavera del hemisferio norte, antes de que el crecimiento de la vegetación absorba los niveles de CO2, que son más bajos durante el resto del año. Por tanto, el promedio mundial anual no será tan alto como la cifra mensual de Mauna Loa.

El valor pico de este año fue 2,4 ppm más alto que el máximo del año pasado, que fue de 414,7 ppm, registrados también en mayo. Los valores mensuales de CO2 en Mauna Loa rompieron el umbral de 400 ppm en 2014, y ahora están en niveles no experimentados por la atmósfera en varios millones de años.

"El progreso en la reducción de emisiones no es visible en el registro de CO2", apuntó Pieter Tans, científico principal del Laboratorio de Monitoreo Global de NOAA, quien añadió: "Continuamos comprometiendo a nuestro planeta, durante siglos o más, con más calentamiento global, aumento del nivel del mar y eventos climáticos extremos cada año. Si los humanos dejaran de emitir CO2 repentinamente, nuestras emisiones de CO2 tardarían miles de años en absorberse en el océano profundo y el CO2 atmosférico volvería a los niveles preindustriales".

El geoquímico Ralph Keeling, que dirige el Instituto Scripps de Oceanografía en Mauna Loa, indicó que "la gente puede sorprenderse al escuchar que la respuesta al brote de coronavirus no ha hecho más para influir en los niveles de CO2". "La acumulación de CO2 es un poco como la basura en un vertedero. A medida que seguimos emitiendo, se sigue acumulando. La crisis ha ralentizado las emisiones, pero no lo suficiente como para aparecer perceptiblemente en Mauna Loa. Lo que importará mucho más es la trayectoria que tomamos al salir de esta situación", explicó.

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