El Instituto de Derechos Civiles de Birmingham (BCRI), con sede en Alabama (EE.UU.), rescindió su decisión de premiar a Angela Davis, famosa activista de derechos civiles, sin ofrecer una explicación concluyente.

Davis, de 74 años, iba a recibir el Premio de Derechos Humanos Fred L. Shuttlesworth a mediados de febrero, pero el BCRI se ha echado para tras y ha anunciado que la decisión ha sido revocada.

La activista, exmiembro del Partido Pantera Negra, del Comité Coordinador de Estudiantes No Violentos y del Partido Comunista de EE.UU., es conocida por defender la reforma penitenciaria y por lanzar críticas contra Israel en los últimos años; posición ideológica que parece estar detrás de la retirada del premio.

La presidenta y directora ejecutiva de BCRI, Andrea Taylor declaró en octubre que el Instituto estaría “encantado de otorgar este honor” a Davis, a la que incluían entre “los campeones de derechos humanos más reconocidos a nivel mundial“, por su capacidad para “dar voz” a aquellos colectivos que no tienen capacidad para hacerse oír

Sin embargo, el pasado sábado el BCRI anunció a través de un comunicado en el que afirmaba que a finales de diciembre, “simpatizantes y otras personas y organizaciones interesadas”, tanto dentro como fuera de su comunidad local, comenzaron a solicitarles que reconsideraran su decisión.

“Tras un examen más detenido de las declaraciones de Davis y el registro público, llegamos a la conclusión de que, lamentablemente, no cumple con todos los criterios en los que se basa el premio”, reza el comunicado.

La declaración no precisa qué criterios son los que incumple Davis, ni tampoco identificó el origen de las solicitudes que han forzado a reconsiderar su candidatura. En este sentido, muchos activistas no tardaron en señalar una razón más que probable: el apoyo de Davis a la causa palestina y, en particular, al Movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), campaña global de presión económica y política sobre Israel respecto a Palestina.

El alcalde de Birmingham, Randall Woodfin, fue más concreto al apuntar que la decisión del BRCI se produjo tras “las protestas de la comunidad judía local y algunos de sus aliados“, calificando la decisión de retirar el premio de “reactiva” y “divisiva”.

Davis no hizo comentarios de inmediato, mientras se multiplican las reacciones de indignación en las redes sociales, llegando algunos activistas a pedir la renuncia de los funcionarios de BCRI. “Este es el mayor insulto, negarle a Angela Davis su herencia“, afirmó el activista Frank Matthews a AP.

Otros dudan que los judíos hayan podido presionar en contra de su candidatura. “La idea de que los judíos en Alabama, a diferencia de los muchos cristianos sionistas en Alabama, tienen el poder estructural para hacer que esto suceda debería hacernos reflexionar”, escribió en Twitter la activista Sophie Ellman-Golan.

(Con información de RT)

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