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Cultura

Las grullas

Las grullas

Surcan el cielo las grullas, el otoño recién anda caminando, a ella le encanta salir a observarlas. Son unas aves extrañas, le gusta como vuelan en formación de V, A últimos de octubre ya esta mirando al cielo, sabe que llegan las primeras, durante todo el mes de noviembre se van instalando en distintos lugares de nuestro país, ella tiene varios lugares especiales para disfrutar del evento, la reunión de miles de ellas.

La laguna de Gallocanta y el embalse de Rosarito, ambos balcones de la naturaleza que embargan los sentidos.

Prepara los prismáticos y comienza a caminar despacio, fundiéndose en el silencio que un paisaje mágico como aquel desprende, busca un lugar lo suficientemente cerca pero distante, una prudente distancia para observar sin molestar, sin turbar su rutina.

Hace fresco, se quitó el forro polar mientras caminaba, pero ahora necesita volver a ponérselo. La mañana es fría, mucho, ya hay un poco de nieve en la sierra, este año arribo temprano el invierno, o al menos eso le parece ella, no sabe bien por que, pero desde que estallo aquella tormenta que volteo su vida de manera tan grave, no ha vuelto a encontrar estabilidad, su reloj biológico se quedó tocado y aún no ha conseguido regularizarlo.

El sol quiere asomar por el horizonte, despierta el día y con él un hermoso espectáculo, del que ella es parte pasiva, entrañada allí, camuflada con el color tierra y aquellos tonos ocres con los que el otoño juguetea, en su mano la cámara, para captar no solo con la retina ess momentos que deslumbran los sentidos, cuando el cielo se cubre de pinceladas, tenues al principio, intensas después, deslumbran al reflejarse en las tranquilas aguas del embalse y provocan la descomposición de la luz, semejan arcoíris, notas musicales que danzan sobre la superficie, jugueteando con los barbos y otros peces que aún se desperezan en el fondo del pantano.

Comienza la orquesta a tocar sus primeros acordes, silencios se entremezclan adecuando la armonía del momento hasta que de repente la algarabía es la dueña del lugar. Ellas han despertado y toman el cielo, para después ocupar casi la totalidad del embalse. Ese color gris ceniza les camufla a ratos, reluce otros entre los brillos, cuando remueven el fondo buscando alimento.

No hay nada como ser espectador de la vida, prender en la piel emociones dispersas que se despiertan al contemplar la belleza y armonía que nos envuelve. Aquella calma y quietud de la que se prende el alma, mientras te deleitas.

Con sus prismáticos otea el horizonte, de izquierda a derecha, barridos lentos y precisos, durante los cuales les observa. Acopla la cámara a los prismáticos y toma algunas fotos, después comprobará si alguna merece la pena. Es difícil captar momentos que se semejen a la realidad del momento.

Marijose.- Naturaleza en pleno esplendor, hermoso regalo para vivirlo.

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Me gusta escribir. Pasión por mis letras. Cerré algunos blogs y alguien muy cercano me convenció para llevar acabo aquello que quería. Algo nuevo, distinto. Mi nombre es Marijose. De momento solo plasmar aquello que mi alma o mi mente sienten en un determinado momento. Emociones o simples ráfagas que surgen, no descarto que sin darme cuenta se impregnen un poco de aquella poesía. Me gusta el blog .Gracias a aquellos que ya me siguieron anteriormente y los que ahora me leen La verdad, quería hacer algo distinto y por eso me cree una cuenta con otro perfil, pero ya veo que las letras delatan, sin duda al que escribe.

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