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Sociedad

La energía termosolar; limpia y respetuosa con el medio ambiente

Hace ya varias décadas que empezamos a oír hablar sobre la energía solar térmica y, en los últimos años, a pesar del gobierno en el poder, ha ido en aumento la cantidad de paneles solares que vemos instalados en las cubiertas de los edificios, las viviendas unifamiliares, los hoteles, grandes empresas e industrias… considerándola una energía limpia y eficiente.

energia termosolar

La energía solar térmica o energía termosolar es aquella que proviene de los rayos del sol, cuya energía se aprovecha para producir calor de forma limpia y respetuosa con el medio ambiente. Este tipo de energía presenta la gran ventaja, frente a otras tecnologías cuya energía hay que consumirla en el momento de su generación, de ser renovable es decir que su fuente de suministro es inagotable y con capacidad de almacenamiento, por lo tanto, es capaz de aportar electricidad incluso en horas sin luz solar.

En Estudio Solar encontrarás una empresa experta en energías renovables que está sumamente comprometida con el medio ambiente y que ofrece a su vez el mejor asesoramiento para realizar el estudio solar renovables que necesita tu vivienda, tu empresa o negocio para ser autosuficiente energéticamente.

En su constante búsqueda de la excelencia en el servicio y la plena satisfacción de sus clientes, estos profesionales se ocupan de todo, para que su clientela no tenga que preocuparse por nada. Ellos se encargarán desde los cometidos necesarios para la instalación hasta las gestiones oportunas para conseguir las subvenciones, que ya irían incluidas en la factura. Así mismo, en el precio siempre van incluidos la instalación, el transporte y la primera revisión.

                Tipos de sistemas de producción de energía solar térmica

Existen dos sistemas para la producción de  electricidad por energía solar térmica. Un sistema de alta concentración y un sistema de baja concentración.  Comenzaremos hablando del sistema de baja concentración, por ser el más extendido comercialmente hablando, que utiliza unos colectores de luz que se instalan en los tejados de las casas o empresas. Con estos colectores es posible cubrir las necesidades básicas de un hogar o de un negocio, tales como  calentar agua o procurar calefacción a las habitaciones o áreas de trabajo.

Estos sistemas parabólicos trabajan a unas temperaturas que oscilan entre los 100 y los 400 º C. El funcionamiento es muy sencillo: la energía térmica procedente de los rayos solares llega a los captadores y calientan el fluido que circula por su interior, que es agua con anticongelante. Esta energía en forma de agua caliente pasa a otro circuito donde es acumulada en un depósito hasta que va a ser utilizada.

Entre sus aplicaciones a nivel doméstico o para las empresas podemos destacar el abastecimiento de agua caliente sanitaria, la calefacción a través de suelos radiantes, la climatización de piscinas, la refrigeración y agua caliente para procesos industriales, entre otros muchos.

La energía del sol es sin lugar a dudas la más abundante de la Tierra, y cuenta con las extraordinarias características de ser renovable, inagotable y limpia, contribuyendo a la reducción de las emisiones de CO2 y otros gases que producen el conocido efecto invernadero.

Según estudios del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), una vivienda unifamiliar puede evitar la emisión de 1,5 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año utilizando esta energía renovable en el consumo eléctrico, mientras que un hotel que tenga una capacidad para 400 personas puede evitar la emisión de hasta 128 toneladas de CO2 al año con la utilización de estos sistemas.

Centrales solares termoeléctricas

Hasta aquí los sistemas de baja concentración, pero antes hacíamos mención a dos sistemas, y  cuando nos referimos a sistemas de alta concentración, estamos hablando de las grandes plantas solares termoeléctricas.

Debemos saber en primer lugar que el funcionamiento de una planta termosolar es similar al de una central térmica, pero en vez de utilizar carbón o gas se emplea la energía del sol. En este caso, los rayos solares se concentran mediante espejos curvos o discos parabólicos en un receptor que puede llegar a alcanzar temperaturas de hasta 1.000 ºC. Este calor se utiliza para calentar un fluido y generar vapor, que a su vez da movimiento a una turbina y produce la electricidad.

España, a diferencia de otros países, cuenta con la gran ventaja de recibir una enorme cantidad de radiación solar al año, sobre todo en la mitad sur del país. Esto hace que sea una realidad factible que España pueda convertirse en un gran exportador de energía verde.

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