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Sociedad

Internet ha cambiado por completo las reglas del erotismo

Gustos, preferencias, fantasías… Todo lo establecido ha quedado patas arriba con la evolución de la tecnología

Internet ha cambiado por completo las reglas del erotismo

Al diablo con los estudios, con las estadísticas y con todo lo que hay escrito sobre el erotismo. El siglo XXI ha comenzado pisando fuerte y planteando una revolución tan social como tecnológica, y es que con la llegada de internet hemos cambiado gustos, costumbres, aficiones, tendencias y hasta la forma de ver las cosas. En definitiva, prácticamente lo hemos cambiado todo.

Y uno de los grandes cambios tiene que ver con nuestra visión del sexo. Lo atractivo, lo prohibido, lo erótico ahora es algo completamente distinto a lo que era hace pocos años. Seguro que en más de una ocasión has escuchado lo típico de “ellas los prefieren maduritos”, o, “ellos las prefieren jovencitas”. Pues olvídalo, porque las reglas del juego están cambiando por completo; de hecho, están en una continua metamorfosis.

Portales de contenido para adultos como videospornogratisx son los principales testigos de estos cambios porque, precisamente, es a través de internet donde mejor se puede observar. Sus visitas van en aumento, ya que sus contenidos son algo que siempre predomina en las búsquedas por la red de redes; pero lo importante no es el cuánto, sino el qué. Y es que están viendo cómo el gusto de los usuarios está en constante cambio, y cada vez se busca algo más diferente todavía.

Hablamos de apostar por lo raro, de romper con las reglas preestablecidas, de esa rienda suelta que se da a lo más reprimido en el interior de las personas gracias a la intimidad que proporciona internet. Si habías oído eso de los gustos de los hombres por las mujeres más jóvenes, y te lo creías, quizá te convenga saber que, por ejemplo, los videos de maduras gratis son algunos de los más demandados por los consumidores de contenido erótico. El libro de los gustos se ha abierto de una manera antes inimaginable.

Y puede que sea por la cantidad de información, datos y contenido que se pueden encontrar en la gigantesca red de redes. Conectar al mundo entero implica destapar hasta lo más oscuro y secreto de las personas, otorgar acceso a tantísimo material y tan diferente puede despertar un interés hasta antes oculto para muchos y, de nuevo reescribir todo lo antes escrito sobre el gusto de las personas.

Cómo no, en el plano de lo carnal es donde más se está notando. Hace ya unos años, un profesional del erotismo contaba en una entrevista concedida por televisión que el usuario ya no buscaba lo tradicional, sino que quería lo raro. Con la llegada de internet, la curiosidad se disparó y el público buscaba otras formas de excitarse, todo gracias a un material que antes les era imposible de consumir. Y eso es algo que sigue presente y, seguramente, se potenciará con el tiempo, cuando el público se habitúe más todavía a lo que es capaz de hacer la tecnología.

También hay que ser justos, la situación es muy diferente a como lo era hace tiempo. La privacidad, el poder evitar miradas ajenas o comentarios indiscretos, se ha potenciado gracias a la red. No es lo mismo tener que entrar a un local o a un cine “especial” que poder sentarte en tu sofá y navegar en busca de lo que quieres. La diferencia es evidentemente notable, y eso da un mayor grado de libertad que antes, simplemente, era impensable.

De esta forma, los tabúes se están desvaneciendo, incluso se podría hablar de una liberación sexual. Se comparten experiencias, se plantean alternativas, se hacen puestas en común y, sobre todo, se experimenta con cosas alternativas. Ahora las personas son capaces de estimularse sexualmente, de encontrar lo erótico, en una simple conversación de texto o enviándose fotos sugerentes.

Y eso que no hemos mencionado todavía la compra de productos eróticos por internet, de disfraces, juguetes y demás objetos que no hacen más que facilitar esto de experimentar en las relaciones íntimas. Aquí, con la gran cantidad de tiendas online, con las facilidades que ofrecen a los compradores y, la grandísima variedad de productos que hay en sus catálogos, no se ha hecho más que abrir una inmensa ventana que facilita la experimentación a quienes tengan un poco de curiosidad.

¿Ha cambiado internet entonces lo escrito sobre el erotismo? Podemos afirmar que sí; pero siempre tendremos la duda de si, realmente, ese interés tan diferente es algo que siempre hemos llevado dentro. Puede que en realidad solo hacía falta que alguien quitara las vendas de los ojos y facilitara el poder ver todo lo que realmente había, y habrá. En ese sentido internet ha actuado con total eficacia, y tiene toda la pinta de que seguirá haciéndolo de aquí en adelante.

 

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