Cómo educar a un niño…

Muchas parejas llegan al matrimonio, planifican tener un hogar, vehículo y hasta un hijo. Se preparan para comprarle todo lo necesario y darle confort. ¿Pero se preparan también en lo referente a cómo educar a un niño?

En base a la realidad este asunto se presenta como algo inédito para lo cual generalmente casi nadie está preparado. Si analizamos detenidamente encontramos que educar a un niño requiere atender diversos aspectos de la vida de un ser. Fundamentalmente la formación integral de la personalidad de un individuo requiere atender el aspecto biopsicosocial, formación moral, cívica, cultural, etcétera.  Hablamos básicamente de la salud, la educación formal, familiar, la cultura, el deporte para su debida inserción en la sociedad.

Verdaderamente suena algo complicado y delicado

pero igual nos atrevemos a asumir el reto que implica ser padres y educar. Normalmente nos apoyamos en consejos de parientes o amigos con alguna experiencia en el tema. La realidad es que no hay guia de manejo, recetario o manual alguno al cual afianzarse y ejecutar tareas. Ciertamente asumimos el reto matrimonial con este desafío incluido sin haber dimensionado conscientemente nuestra capacidad para educar a un niño. No obstante en descarga de lo mencionado podemos referir que existen a disposición de los nóveles padres entes donde recurrir. Por mencionar solo algunos: escuela para padres, talleres, charlas, cursos, coloquios, blogs, páginas web, tutoriales entre otros. Nos ofrecen herramientas para enfrentar el compromiso y orientaciones válidas que nos permitirán lidiar con la educación de nuestros hijos.

Cómo educar a un niño

Compartiendo en la práctica nuestras experiencias con otros padres que también desean formarse para educar a sus hijos. Contribuyendo en la obtención de una mayor autoestima de los niños y jóvenes. Logrando un mejor rendimiento escolar y mejorando las relaciones entre padres e hijos. Y entre otras cosas conformando una actitud más positiva de los padres hacia la escuela.  En realidad son muchos los aspectos que logramos fortalecer cuando apelamos al apoyo de algunas de las entidades nombradas anteriormente. Intuitivamente todo padre novato entiende que en el seno familiar procuramos proporcionar a los niños educación de calidad y valores. En base a esta afirmación revisemos consejos valiosos que puedes recibir desde distintas fuentes en la actualidad.

La crianza como reto

Y ¿Por qué se debe educar en valores?, ante todo a nuestros niños debemos brindarles amor, afecto, cariño comprensión, atención y respeto.Disciplinarlos de manera moderada sin llegar al maltrato físico o psicológico. Al efectuar un regaño o algún tipo de arenga que no sea en público o delante de la visita. Así evitaremos que sienta vergüenza o se lastime su moral. Disciplinar no significa gritarle, evitemos los gritos en lo posible, lejos de educar solo causan tormento y perturbación. Lo menos que inspiran los gritos es respeto, téngalo presente.

Tan efectivo como una sana disciplina es que reafirmemos, estimulemos o reforcemos las cosas buenas que haga el niño. Sin ningún tipo de temor reforcemos y resaltemos las cosas buenas y acertadas que haga el niño en el hogar, la escuela u otro ambiente.

Al igual que los gritos las amenazas tampoco inspiran respeto más si se dan repetidamente sin concretarse. No cumplirlas debilita la supuesta autoridad de quien las emite. Ya que no se las tomaran en serio.

Consideraciones Importantes

Hágalo sentir que participa en la toma de decisiones de algunas situaciones, ofreciéndoles alternativas entre las cuales escoger que hacer. Contando siempre con la guiatura de su progenitor y su respectiva aprobación.

Por naturaleza el niño imita la conducta de sus padres y familiares cercanos. Evitemos en lo posible dar malos ejemplos de comportamiento y actuación a nuestros niños para que no lo reproduzcan. Esforcémonos por que sean nuestros buenos hábitos los que deberían ser imitados por nuestros niños, sería lo ideal.

Es primordial

que propiciamos una excelente comunicación en la noble misión de educar a un niño. No debemos escatimar esfuerzos para poder entablar una franca y sana comunicación con nuestros niños. Comuniquémonos con el niño para tratar temas de su entorno, sus sentimientos, emociones, miedos, personajes, familia, inclusive de sus juguetes. El niño tiene su forma particular de interpretar la realidad, su cosmovisión, es preciso involucrarnos en ella para fortalecer la comunicación. En este sentido el niño debe ser escuchado por sus padres cuando intente comunicar alguna inquietud, duda o molestia.

Ser buenos padres o cómo educar a un niño

no equivale a ser permisivos en extremo concediéndoles todo lo que se les antoje. Primero porque no es sano, segundo porque el niño debe ir conociendo las limitaciones respecto a ciertas cosas. En cuanto a sus caprichos el padre debe estar preparado para la negociación de algunas demandas del niño. Siempre habrá la posibilidad de una salida negociada para la satisfacción de ambas partes. En donde tanto el niño como el padre quedarán conformes si se sabe proceder.

Evitemos establecer comparaciones dañinas que lejos de educar y motivar pueden causar complejos o desánimos al niño. Hay muchas formas de motivar a un niño a ser competitivo sin tener que acudir a odiosas e hirientes comparaciones.

 

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