Relatos

Adiós

En el quicio de la puerta deje mis maletas. Antes de marchar quise recordar aquellas risas impregnadas en las paredes verdes. Aspirar el olor del musgo rojo que arraigo fuertemente en mis rosales, el azahar que en el  rocío de la noche despliega sus caricias.  Aquellas noches en que la luna llena acompañaba nuestras tertulias.. Pesaban tanto tus recuerdos… Aún danzaban en el patio las sombras de aquel mal sueño. … Los ojos del gato me observaban… Intuía mi marcha. Marijose.

El jardín de los nenúfares

En la mañana temprano, el nenúfar se abre dejando al descubierto su mágica belleza, mientras en las calmas aguas se desliza. Despierta en la mañana con dulzura, caricia del rayo de luz, que penetra dejando salir la vida con su plena hermosura y pureza, desprendiendo el olor que impregna tu ser. Gotas de agua resbalan suave-mente linda flor que semeja loto, la misma paz y exotismo desprende, simulando la creación del universo. Acarician la piel sintiendo-te en la noche profunda. Se cierra simiente de vida y dormita entre el susurro del agua que acuna mansamente la vida, preparando para el mañana la iluminación de su ser. Tiempo, en el que permanece cerrado, representando todas las infinitas posibilidades del ser humano. Que mejor similitud la madre naturaleza. Marijose.-

‘Las aventuras de Melly’, el mágico debut de Mónica G. Contreras 

La escritora novel Mónica G. Contreras da el salto con la publicación de su primer libro: ‘Las aventuras de Melly’. Se trata de unos cuentos breves de corte infantil que resaltan valores como la amistad, la bondad y el respeto Bajo la influencia de los cuentos de Christian Andersen y la fascinación que siente por libros como la saga de Harry Potter y El principito, Mónica G. Contreras ha dado vida a Melly, la pequeña y bondadosa hada que protagoniza Las aventuras de Melly. Esta ópera prima narra las pericias del hada en su día a día y la forma en que ayuda a otros seres vivos del bosque con su determinación, su valentía y su gran corazón. Entre estos animales, se encuentran una familia de escarabajos que no pueden cruzar un charco, unos patitos enseñando a nadar a su hermano menor, un pez ...

Relato de Jano. Sí…esto me ocurrió una vez, 2

Me ocurrió una vez. Como es habitual, estábamos sentados en un anodino bar de Buenos Aires. Y ahí estaba, escuchando con algo de resignación sus argumentos y razones un tanto pesimistas. Y de repente, me dí cuenta que “hacía como que lo escuchaba”…luego y no sé bien cómo, mi atención se centró en su relato y aquél muy discreto “como sí”, se esfumó. Y a partir de esta nueva ubicación mental, advertí dos acontecimientos que no olvidaré…el primero fue, que una “época” hablaba a través de mi compañero de bar…un paisaje de formación del que quedaban pocos rastros, pero los más notables persistían en las creencias, los gustos y la moral de aquellos que se formaron en aquél mundo. No era la persona la que se expresaba…era aquella época que lo hacía a través de una persona. Quizás visto desde afue...

Relato de Jano. Sí…esto me ocurrió una vez.

Me ocurrió una vez. Fue en Barcelona, a comienzos de los 90 en la última centuria del milenio pasado. Éramos unos 50 amigos del Partido Humanista, participando de una marcha contra la instalación de nuevas bases de la OTAN en España. Nos había tocado ir delante de los amigos de Herri Batasuna, el partido independentista vasco. Ellos, los vascos, eran miles, muy organizados y con un tono belicoso importante. Tanto era así que, mientras esperábamos que comenzara la marcha, se divertían tirando bengalas que explotaban a pocos metros de los helicópteros policiales, que volaban a baja altura. Y cuando los helicópteros se elevaban luego de la corta explosión de las bengalas, se reían y mofaban en una suerte de lúdica belicosidad. La marcha arrancó y su trayecto era largo. En un momento tomamos p...

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